Estudiar oposiciones vuelve a estar de moda en 2016 y muchos estudiantes de derecho se están planteando si es mejor hacer un máster o estudiar o una oposición. Ser funcionario, teniendo en cuenta el paro juvenil, vuelve a ser una opción muy valorada por los jóvenes universitarios españoles. Parece que ser emprendedor empieza dejar paso a ser funcionario entre los más jóvenes. Y centros especializados en oposiciones como el CEF o Máster D empieza a notar esta tendencia, aumentando los alumnos que llegan para estudiar oposiciones de todo tipo respecto de los estudiantes, en especial los más jóvenes, que quieren cursar algún tipo de máster o posgrado de su escuela de negocio de Madrid, Barcelona, y Valencia.
Opositar siempre ha sido una opción laboral en España, en especial por estudiantes de carreras y grados jurídicos y económicos. Aunque en los últimos años parecía que todos los jóvenes universitarios recién titulados tenían que ser emprendedores. De hecho muchas escuelas de negocio promocionaban su máster en MBA con casos de éxito de startups. Pero hoy en día muchas academias y centros de oposiciones notan el aumento de la oferta pública de funcionarios. Porque en los peores años de la crisis y como consecuencia de los recortes en el gasto público, hubo sequía de oferta pública. Sin embargo en 2016 habrá un 65% más de plazas respecto de las oposiciones del 2015, y un 300% más de plazas para nuevos funcionarios respecto del 2010.
Todo este aumento de oferta de empleo público ha provocado una gran movilización de personas que quieren estudiar una oposición. Personas mayores o jóvenes, con titulación  universitaria, que antes se hubieran planteado como opción estudiar un master en marketing digital, por ejemplo, dado el auge de las profesionales relacionadas con el marketing en Internet.
Con la falta de empleo y ofertas de trabajo de calidad que reina en el mercado laboral, academias y centros de oposiciones como Adams o el CEF están volviendo a ver como sus aulas se llenan de opositores. Porque en España tener un empleo de por vida siendo funcionario, es decir tener estabilidad laboral, siempre ha sido un punto muy fuerte para que tantos jóvenes y mayores dediquen años a preparar unas oposiciones.
Pero otro de los argumentos para que otra vez sea mejor opositar en vez de hacer un máster es que estudiar en una escuela de negocio como puede ser Esade o el Instituto de Empresa cuesta más de 30.000 euros. Además de que la caída de salarios en el sector privado está haciendo que estudiar un máster ya no sea garantía de un buen trabajo con un sueldazo. Por lo que estudiar una oposición sale más barato, entre 1.000 euros y 12.000 euros, que estudiar un máster MBA o similar, y el premio es mucho mayor con un trabajo indefinido y un sueldo mejor que el salario medio de muchas empresas.

Estudiar una oposición para conciliar la vida familiar

El motivo por el que muchas mujeres decidan estudiar una oposición no es sólo cuestión de trabajo fijo, sino sobre todo de tener un buen horario que permita conciliar la vida familiar con la laboral. Por eso muchas mujeres con buenos trabajos y estudios de máster, deciden dedicar varios años a preparar una oposición para tener un mejor horario de cara a cuidar a sus hijos. De hecho hoy en día el 75% de los estudiantes de oposiciones para jueces, fiscales, Hacienda Pública, o gestión procesal, son mujeres.
Además, y a diferencia de los mejores másters de España, existen centros de oposiciones como el CEF que permite estudiar oposiciones online lo que favorece la conciliación desde el primer día. Hoy en día los temas de las oposiciones se pueden cantar por Skype con el preparador, no en persona. Porque además y como dicen en la Academia Adams, las oposiciones online ofrecen gran flexibilidad de horarios para los estudiantes. A diferencia de los que estudian un máster MBA que tienen que tener una mayor dedicación presencial.

Cuanto tiempo se necesita para estudiar unas oposiciones

Pero si estudiar un máster lleva unos 24 meses, estudiar una oposición no es tan sencillo. De hecho es necesario estudiar un mínimo de 8 meses para poder sacar un aplaza de categorías inferiores del funcionariado. Pero si hablamos de grupo A, de gestión o técnico, y judicaturas, podemos hablar de hasta 6 años para poder sacar la plaza. Con una media semanal de 35 hora  de estudia, lo que implica mucha constancia y paciencia. Porque dedicar tiempo a estudiar la oposición no implica tener garantías de éxito.
Sin embargo para Notarios o Registradores el esfuerzo es mucho mayor, puesto que según CEF casi un tercio de los estudiantes para estas oposiciones acaban abandonando porque proceden de titulaciones sin base jurídica. Ya no por el coste que suponen tanto de Academia como de preparador y temario de la oposición, que en el caso de Notarios puede llegar a un coste de 20.000 euros. Aunque como decíamos antes pocos másters de menos de 20.000 euros ofrecen puestos de trabajo tan cualificados y bien remunerados.
Aunque algunos opositores para cuerpos superiores pasen a estudiar un máster y obtengan buenos puestos de trabajo en consultoras, dada su experiencia en la preparación de las oposiciones. Tanto por conocimientos jurídicos y contables, como por habilidades necesarias para poder estudiar una oposición para judicaturas o Hacienda Tributaria.

Oposiciones y plazas en Justicia

La Administración de Justicia es la que más funcionarios demanda y por lo tanto más oferta  pública ofrecen, en 2016 casi fueron 2.200 plazas en Justicia. Además que el número de titulados en Derecho y grados con base jurídica, como Trabajo Social, hace que muchos jóvenes universitarios quieran hacer carrera judicial y prefieran estudiar una oposición en vez de un máster de acceso a la abogacía. Pero además las oposiciones de Justicia tienen una mayor regularidad en sus convocatorias y permite cierta movilidad entre Comunidades Autónomas.
A pesar de lo anterior el 40% de los estudiantes de oposiciones de Justicia, no llegan a presentarse a los exámenes de justicia y penitenciaria. Por eso es importante no solo tener en cuenta el numero de plazas para cada categoría de Justicia, sino sobre todo ver con cuántos opositores vamos a competir. Porque dado el elevado número de titulados en Derecho, es fácil que como pasa en auxiliar judicial haya casi 10 opositores por plaza ofertada. Por eso es importante analizar el temario de cada oposición de Justicia para ver cuáles se adaptan mejor a la formación y especialidad del opositor así como el tiempo de estudio disponible para estudiar la oposición.
Notario y Registrador son las dos plazas de funcionario más duras que existen dentro de las oposiciones de Justicia. De hecho en 2015 se convocaron 100 plazas para notario y se presentaron más de 830 opositores, mientras que las plazas de registrador fueron de 50 y los opositores alcanzaron los 720 candidatos. Que tuvieron que estudiar más de 400 temas, lo que implica entorno a 8 años de estudio y más de 24.000 euros de gastos en la oposición.
Ser opositor para abogado del Estado o juez tampoco es fácil, aunque el plazo para sacar la oposición está entre 5 y 7 años al ser un programa de más de 300 temas. Pero en las oposiciones para juez de 2015 hubo casi 4.000 opositores para poco más de 100 plazas.
Pero existen otras plazas para opositar en Justicia que son más asequibles, aunque siguen superando los años de estudio para un máster. Hablamos de los letrados o antiguos secretarios judiciales, que tienen que estudiar unos 265 temas y que tardan en sacar la oposición unos 4 años. Aunque las plazas son muy pocas para tantos opositores, por ejemplo en 2015 hubo 80 plazas para casi 3.300 opositores. Porque según va bajando la escala de la gestión procesal por ejemplo para tramitación o gestión procesal, van a aumentando mucho los opositores, a pesar de requerir grado universitario. Aunque los años para sacar la plaza rondan los 2 años.

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